Desde agosto del año pasado que no había tomado en cuenta mi Blog.
A veces me da por escribir, pero cuando junto las ganas necesarias, algo sucede que no me permite ni siquiera tomar un cuaderno y hacerlo. No sé si me dará vergüenza o qué... sé que nadie lee mi blog... y el que lo hace, es por simple curiosidad.
Bien... mi vida ha continuado como una normal.... salvo por estos días, en que me atreví a lanzarme a unas vacaciones medias raras....
Raras para mi, ya que yo no soy de aquellos que se aventuran así por sí. Soy de aquellos a los que les gusta las cosas bien definidas, sin riesgos.
En fin... La cosa es que me iba de vacaciones este sábado dónde mi amiga Carla en Viña Del Mar. Por compromisos de ella, no resultó el viaje ese mismo sábado, por lo que me hice la idea de no viajar... un día menos de vacaciones.
Al saber de esto, Oscar, un compañero de trabajo que por (muy) desafortunadas casualidades de la vida terminó viviendo en mi casa, me dice que sus padres me recibirían felices de la vida enLoncura, su lugar de residencia, mientras yo no pueda viajar hacia Viña del Mar.
Como yo no quería ir donde no conocía a nadie, me demoré en pensar si aceptaba o no, y resulta que mágicamente aparecierom más tarde de lo que yo iba a viajar originalmente, su señora y sus dos hijos.
Debo confesar que a los dos infantes les tengo mucho cariño, al igual que a su señora, pero si vive en MI casa, debería haberme avisado que ellos irían a quedarse mientras yo no estuviese.
En fin... la cosa es que me dieron mis 5 minutos, y partí con mochila y todo hacia Loncura. Oscar me dijo, compra boletos hacia Quintero, y te bajas en el cruce... lamentablemente, nadie contó con que me quedaría dormido en el bus y despertaría antes de llegar a Quintero...
Y ahí estaba yo... en el terminal de Quintero... sin saber dónde ir, perdido y con sed...
En los días anteriores, mis amigos Marcelo y Carolina que estaban de vacaciones en Quintero, me habían dicho que nos juntáramos cuando llegara a Viña del Mar. Ese mismo sábado en la mañana los había llamado y les había avisado que viajaba, para que hubiésemos inventado algo, y Carolina me había dicho que estaban el La Ligua... así que de acuerdo a los planes originales, todo se daba por descartado.
Cuando me vi perdido, tomé el celular y llamé a Marcelo... me dijo que nos juntáramos en el terminal y nos fuimos a la casa de veraneo de los padres de Carolina. La revolvimos un rato, y al final terminé quedándome en la casa.
Para variar, y como casi siempre sucede cada vez que me junto con Marcelo..... terminamos haciendo un asado....
Mañana termino de contar la historia.... o al menos pretendo hacerlo mañana....
A veces me da por escribir, pero cuando junto las ganas necesarias, algo sucede que no me permite ni siquiera tomar un cuaderno y hacerlo. No sé si me dará vergüenza o qué... sé que nadie lee mi blog... y el que lo hace, es por simple curiosidad.
Bien... mi vida ha continuado como una normal.... salvo por estos días, en que me atreví a lanzarme a unas vacaciones medias raras....
Raras para mi, ya que yo no soy de aquellos que se aventuran así por sí. Soy de aquellos a los que les gusta las cosas bien definidas, sin riesgos.
En fin... La cosa es que me iba de vacaciones este sábado dónde mi amiga Carla en Viña Del Mar. Por compromisos de ella, no resultó el viaje ese mismo sábado, por lo que me hice la idea de no viajar... un día menos de vacaciones.
Al saber de esto, Oscar, un compañero de trabajo que por (muy) desafortunadas casualidades de la vida terminó viviendo en mi casa, me dice que sus padres me recibirían felices de la vida enLoncura, su lugar de residencia, mientras yo no pueda viajar hacia Viña del Mar.
Como yo no quería ir donde no conocía a nadie, me demoré en pensar si aceptaba o no, y resulta que mágicamente aparecierom más tarde de lo que yo iba a viajar originalmente, su señora y sus dos hijos.
Debo confesar que a los dos infantes les tengo mucho cariño, al igual que a su señora, pero si vive en MI casa, debería haberme avisado que ellos irían a quedarse mientras yo no estuviese.
En fin... la cosa es que me dieron mis 5 minutos, y partí con mochila y todo hacia Loncura. Oscar me dijo, compra boletos hacia Quintero, y te bajas en el cruce... lamentablemente, nadie contó con que me quedaría dormido en el bus y despertaría antes de llegar a Quintero...
Y ahí estaba yo... en el terminal de Quintero... sin saber dónde ir, perdido y con sed...
En los días anteriores, mis amigos Marcelo y Carolina que estaban de vacaciones en Quintero, me habían dicho que nos juntáramos cuando llegara a Viña del Mar. Ese mismo sábado en la mañana los había llamado y les había avisado que viajaba, para que hubiésemos inventado algo, y Carolina me había dicho que estaban el La Ligua... así que de acuerdo a los planes originales, todo se daba por descartado.
Cuando me vi perdido, tomé el celular y llamé a Marcelo... me dijo que nos juntáramos en el terminal y nos fuimos a la casa de veraneo de los padres de Carolina. La revolvimos un rato, y al final terminé quedándome en la casa.
Para variar, y como casi siempre sucede cada vez que me junto con Marcelo..... terminamos haciendo un asado....
Mañana termino de contar la historia.... o al menos pretendo hacerlo mañana....
